29 agosto 2006

Y una recomendación muy positiva: Mesón Tejas Verdes

Como decía en el anterior post, muy cerca del Silk & Spice, en un lugar que resulta un oasis en Madrid, está el Mesón Tejas Verdes

Se encuentra ubicado en una especie de cortijo castellano, con un encantador patio y un jardín que, lamentablemente, se encuentra cada vez más cercado por los bloques de cemento de las construcciones que forman ya el paisaje ‘typical spanish’, Por ahora, se resiste a ser engullido por los especuladores urbanos y se mantiene como uno de los pocos ejemplos de arquitectura popular y rural que se pueden disfrutar en Madrid (Bueno, en San Sebastián de los Reyes)




En él, no hay concesiones a la moda Kenzo ni a ninguna otra tontería de local ‘in’. Los camareros son profesionales con años de servicio a las espalda, eficaces y amables. La música, por supuesto, no existe: esto es un restaurante.

La comida, típicamente española (lo que no tiene porque ser una ventaja, dado el nivel medio de los restaurantes ‘típicos’) es exquisita. Y no tiene porque abusar de la hipercolesterolemia que en otros restaurantes y casas de comida consideran esencia racial.

Los platos de verduras son buenos (unas simples habitas con jamón me hicieron reconsiderar mi rechazo a este plato; las judías verdes, de las mejores que he probado en Madrid) y el pescado suele ser muy fresco y bien elaborado. Incluso en las típicas fritangas se nota que el aceite es de calidad y se cambia frecuentemente. Seguro que hay menos grasas en un plato de morcillas aquí que en los malditos rollitos vegetarianos del Silk & Spice.

Cuando el tiempo acompaña, se puede comer en la terraza, un lugar muy agradable, en el amplio jardín casi boscoso que está en la trasera del edificio.

Si hace demasiado fresco, el interior también es un lugar agradable, en el que parece que hemos viajado sin darnos cuenta hasta algún pueblo manchego donde podemos disfrutar de la esencia de un antiguo caserón. La única pega es que algunas de las mesas y sillas son algo más bajas de lo recomendable. Deben pertenecer a la época en la que la talla de los españoles era más reducida.



En fin, un lugar muy recomendable. Una sugerencia que parece que no encontrareis en On Madrid o en Metrópoli, pero cuyo solo recuerdo sirve para olvidar las absurdas ofertas ‘modelnas’ que nos inundan.

1 comentario:

José Antonio Palomares dijo...

Qué cosas. He vivido 25 años en San Sebastián de los Reyes y nunca he ido allí, a pesar de que lo recuerdo desde siempre. Igual porque me parecía un sitio de estos de bodas y comuniones. Pues nada, le daremos una oportunidad.
Por la zona puedes probar el En bandeja -que está en Alcobendas, en realidad-, que aunque moderno está bien; y el Gaztelupe, en Sanse, comida vasca espléndida.