Que el silencio es el único verdadero lujo se puede comprobar en el hecho de que es el único bien prácticamente inaccesible salvo para auténticas fortunas.
Los demás, las masas, seguiremos siendo vulnerables al permanente ruido de los infinitos estúpidos que nos rodean.
08 diciembre 2006
Poesía: David Leo Garcia

Viandante, póstrate ante tus monarcas,
quédate celebrándoles su fallos
mientras que la mediocridad diluvia.
Nadie ha ungido con brea nuestras arcas.
Para este alud no armaron pararrayos.
Ningún portal guarece de esta lluvia
Las dos últimas estrofas de uno de los poemas de David Leo García bastan para hacernos una idea de la atractiva poesía de este joven que con 19 aprovechados años ha ganado ya el Hiperión de poesía.
Su libro Urbi et Orbi, aún reconociéndome poco lector de poesía (Valente, Ángel González y poco más), me ha encantado.
La difícil búsqueda del libro (no se puede decir que sea un best seller y la poesía no es el estilo que más cuidan las librerías: obviamente por culpa de los lectores. O de su ausencia) ha merecido la pena.
Ahora que ya está en mis manos, leo de nuevo:
Llegó el hastío, no llegó el asombro,
Llegó el dolor, no regaló impurezas.
Muere la turba. No desprende escombro.
03 diciembre 2006
Son d'Aneu. Más románico en el Pirineo
Del último viaje por Pirineos quería destacar un pueblo fuera de las rutas más comunes y, sin embargo, meritorio como punto destacable del románico de la zona.

Son d’Aneu es, al parecer, el pueblo habitado a mayor altitud en estos valles pirenaicos, según indican unas guías que no voy a poner en duda.
Se llega a él cogiendo una desviación a la derecha según se baja de la Bonaigua a Esterri d’Aneu, poco antes de llegar a éste último. La pequeña y estrecha carretera sube al borde de un precipicio que se hace especialmente cercano y probable cuando nos encontramos de frente con un gran camión de ganado. Supongo que conocedor de la zona y confiado, apenas frena ante nuestra presencia e, increíblemente, tras haberme echado lo más al borde que considero posible, pasa sin siquiera rozarnos, a pesar de que desde el retrovisor veo que apenas cabría un dedo entre nuestras carrocerías.
Unos centenares de metros después, y esperando no encontrarnos con algún autocar de excursionistas en la misma carretera, damos ya con el pueblo. Es muy pequeño (dicen que 25 habitantes), aunque también hasta aquí han llegado los andamios y las grúas.
Destaca la Iglesia, encerrada tras un muro de función defensiva y precedida por un pequeñísimo terreno. Da la sensación de una fortaleza a escala, donde el campanario hace la función de torre vigía separado del cuerpo principal de la iglesia. En el lado opuesto al campanario y defendiendo la entrada una torre hoy “del reloj” ayer, lugar de convocatoria de los habitantes para rogar ante inclemencias del tiempo y, mucho antes, defensa frente al enemigo (este valle fue el último, al parecer, en mantener la independencia del Cataluña).
La iglesia, claramente de origen románico, dispone en su interior de un retablo gótico y unos frescos del XVI ó XVII en proceso de restauración. Un paisano ya mayor nos comienza a contar en catalán la historia del monumento. Al darse cuenta de que no le entendemos pasa al castellano y nos sigue contando la historia. Lo más interesante: la pila bautismal románica con relieves toscos geométricos y un esquemático asno. Pensar en un bautizo por inmersión en esta fría piedra de este frío pueblo de los nevados Pirineos da temblores. Y hace pensar que el despoblamiento de la zona tendrá en parte que ver con todos los críos que no sobrevivieron a tan temerario bautismo.

También destaca un depósito pétreo con forma de arca y decorado con leones, con dos compartimentos para el agua y el aceite que debían conservarse en la iglesia para las ceremonias y para iluminación.
Frente a la iglesia, un refugio de montañeros permite ver algunas fotos con imágenes de un entorno nevado, agreste y solitario, ante una cerveza del tiempo. Muy fría.

Son d’Aneu es, al parecer, el pueblo habitado a mayor altitud en estos valles pirenaicos, según indican unas guías que no voy a poner en duda.
Se llega a él cogiendo una desviación a la derecha según se baja de la Bonaigua a Esterri d’Aneu, poco antes de llegar a éste último. La pequeña y estrecha carretera sube al borde de un precipicio que se hace especialmente cercano y probable cuando nos encontramos de frente con un gran camión de ganado. Supongo que conocedor de la zona y confiado, apenas frena ante nuestra presencia e, increíblemente, tras haberme echado lo más al borde que considero posible, pasa sin siquiera rozarnos, a pesar de que desde el retrovisor veo que apenas cabría un dedo entre nuestras carrocerías.
Unos centenares de metros después, y esperando no encontrarnos con algún autocar de excursionistas en la misma carretera, damos ya con el pueblo. Es muy pequeño (dicen que 25 habitantes), aunque también hasta aquí han llegado los andamios y las grúas.
Destaca la Iglesia, encerrada tras un muro de función defensiva y precedida por un pequeñísimo terreno. Da la sensación de una fortaleza a escala, donde el campanario hace la función de torre vigía separado del cuerpo principal de la iglesia. En el lado opuesto al campanario y defendiendo la entrada una torre hoy “del reloj” ayer, lugar de convocatoria de los habitantes para rogar ante inclemencias del tiempo y, mucho antes, defensa frente al enemigo (este valle fue el último, al parecer, en mantener la independencia del Cataluña).
La iglesia, claramente de origen románico, dispone en su interior de un retablo gótico y unos frescos del XVI ó XVII en proceso de restauración. Un paisano ya mayor nos comienza a contar en catalán la historia del monumento. Al darse cuenta de que no le entendemos pasa al castellano y nos sigue contando la historia. Lo más interesante: la pila bautismal románica con relieves toscos geométricos y un esquemático asno. Pensar en un bautizo por inmersión en esta fría piedra de este frío pueblo de los nevados Pirineos da temblores. Y hace pensar que el despoblamiento de la zona tendrá en parte que ver con todos los críos que no sobrevivieron a tan temerario bautismo.

También destaca un depósito pétreo con forma de arca y decorado con leones, con dos compartimentos para el agua y el aceite que debían conservarse en la iglesia para las ceremonias y para iluminación.
Frente a la iglesia, un refugio de montañeros permite ver algunas fotos con imágenes de un entorno nevado, agreste y solitario, ante una cerveza del tiempo. Muy fría.
Restaurante En Bandeja
El restaurante En Bandeja es uno de mis favoritos. Por la comida y, sobretodo, por su decoración y ambiente.
Se encuentra en un lugar remoto y poco atrayente: un polígono industrial de Alcobendas. Sin embargo, el esfuerzo de localizarlo merece la pena. Si durante la semana suele estar casi lleno con la gente proveniente de las empresas de la zona, en fin de semana (sábado) es difícil que llegue a estar a media ocupación. Al menos, así lo recuerdo en las veces en que hemos ido.

Por la noche, algunos viernes y sábados, hay actuaciones de música en vivo. En mi caso, hemos coincidido con algunas actuaciones de jazz, realmente prescindibles pero al menos no molestas (volumen adecuado, música que acompaña la cena sin impedir una conversación que puede seguir, pues la interpretación no suele ser precisamente algo que te absorba).
El resto de los días suele haber música de fondo pero, a diferencia de muchos locales donde cada vez la música es más protagonista y la comida menos, consiguen mantener el volumen a raya y la selección no suele defraudar. Tendencia jazzie o pop suave.
La comida destaca por su presentación, por la calidad y por tender más a lo sano que a lo contundente aunque con raciones más que suficientes. Abunda la condimentación con hierbas y los toques ligeramente orientales, aunque la carta cambia a menudo.
Los postres son excpcionales, de los mejores que he probado (a pesar de que el dulce no me apasiona).
Tras la comida, si has tenido suerte y estás cerca del gran ventanal con vistas al jardín interior, las vistas a la vegetación de un lado y a la variada decoración del local, por otro, permiten disfrutar con calma y una copa, de una agradable conversación.
Por último, el restaurante tiene otra característcia diferencial: también es una tienda donde puedes comprar lo que ves; tanto la cubertería como las mesas y las sillas donde has comido, el perchero o los sofás... En la trastienda, la venta se completa con otros objetos y ropas variados y casi inclasificables. En resumen, en lugar que aún no me ha defraudado, ni en ambiente ni en comida.
Se encuentra en un lugar remoto y poco atrayente: un polígono industrial de Alcobendas. Sin embargo, el esfuerzo de localizarlo merece la pena. Si durante la semana suele estar casi lleno con la gente proveniente de las empresas de la zona, en fin de semana (sábado) es difícil que llegue a estar a media ocupación. Al menos, así lo recuerdo en las veces en que hemos ido.

Por la noche, algunos viernes y sábados, hay actuaciones de música en vivo. En mi caso, hemos coincidido con algunas actuaciones de jazz, realmente prescindibles pero al menos no molestas (volumen adecuado, música que acompaña la cena sin impedir una conversación que puede seguir, pues la interpretación no suele ser precisamente algo que te absorba).
El resto de los días suele haber música de fondo pero, a diferencia de muchos locales donde cada vez la música es más protagonista y la comida menos, consiguen mantener el volumen a raya y la selección no suele defraudar. Tendencia jazzie o pop suave.
La comida destaca por su presentación, por la calidad y por tender más a lo sano que a lo contundente aunque con raciones más que suficientes. Abunda la condimentación con hierbas y los toques ligeramente orientales, aunque la carta cambia a menudo.
Los postres son excpcionales, de los mejores que he probado (a pesar de que el dulce no me apasiona).
Tras la comida, si has tenido suerte y estás cerca del gran ventanal con vistas al jardín interior, las vistas a la vegetación de un lado y a la variada decoración del local, por otro, permiten disfrutar con calma y una copa, de una agradable conversación.
Por último, el restaurante tiene otra característcia diferencial: también es una tienda donde puedes comprar lo que ves; tanto la cubertería como las mesas y las sillas donde has comido, el perchero o los sofás... En la trastienda, la venta se completa con otros objetos y ropas variados y casi inclasificables. En resumen, en lugar que aún no me ha defraudado, ni en ambiente ni en comida.
Hostelería masturbatoria
Ya lo he dicho varias veces. A pesar de la buena fama de Madrid como lugar de marcha y ocio, lo cierto es que sus bares son cada vez más asquerosos, ruidosos, sucios, mal atendidos y desagradables. Hasta el punto de que cada vez opto más por una hostelería masturbatoria, es decir, basada en el autoconsumo en el hogar.
Una de las costumbres más extendidas y lamentables es la manía de no disponer de posavasos o, en su ausencia, de una toallita donde eliminar el exceso desbordante de espuma de cerveza que, por alguna incomprensible razón, todo camarero/a estúpido/a cree que, obligatoriamente, debe pringar nuestra camisa. Quizás sea un arrebato místico, una especie de comunicón laica con el bar, pero, como otras comuniones, me genera un irreprimible deseo de no volver nunca más tras escupírsele al oficiante.
Y, como también he dicho más veces, la única excepción garantizada son los hoteles de 4 ó 5 estrellas, último reducto de locales con garantías de servicio y limpieza.
Una de las costumbres más extendidas y lamentables es la manía de no disponer de posavasos o, en su ausencia, de una toallita donde eliminar el exceso desbordante de espuma de cerveza que, por alguna incomprensible razón, todo camarero/a estúpido/a cree que, obligatoriamente, debe pringar nuestra camisa. Quizás sea un arrebato místico, una especie de comunicón laica con el bar, pero, como otras comuniones, me genera un irreprimible deseo de no volver nunca más tras escupírsele al oficiante.
Y, como también he dicho más veces, la única excepción garantizada son los hoteles de 4 ó 5 estrellas, último reducto de locales con garantías de servicio y limpieza.
Lugares para vivir
Solo merece la pena vivir en lugares donde el número de muertos de su historia supera al número de vivos actuales
25 noviembre 2006
Lectura: Heike monogatari
"En el sonido de la campana del monasterio de Gion resuena la caducidad de todas las cosas. En el color siempre cambiante del arbusto de Shara se recuerda la ley terrenal de que toda gloria encuentra su fin. Como el sueño de una noche de primavera, así de fugaz es el poder del orgulloso. Como el polvo que dispersa el viento, así los fuertes desaparecen de la faz de la tierra".
Este es el magnífico primer párrafo del clásico japonés Heike Monogatari. ¿A que resulta una invitación a continuar con la lectura? En su edición en Gredos cuenta, además, con una magnífica introducción a la historia y la cultura japonesa del periodo, en la alta edad media, entorno a los siglos X a XII.

(La verdad es que ha quedado una entrada un tanto pedante y ya lo siento: pero el texto es realmente bueno ¿no?)
Este es el magnífico primer párrafo del clásico japonés Heike Monogatari. ¿A que resulta una invitación a continuar con la lectura? En su edición en Gredos cuenta, además, con una magnífica introducción a la historia y la cultura japonesa del periodo, en la alta edad media, entorno a los siglos X a XII.

(La verdad es que ha quedado una entrada un tanto pedante y ya lo siento: pero el texto es realmente bueno ¿no?)
La originalidad como defecto
En un mundo cada vez más igual, global, homogéneo... llama la atención la increíble necesidad de diferenciación, de individualidad, de originalidad que posee a la gente de hoy y, especialmente, a los más frustrados consigo mismo. Es lo que lleva al exhibicionismo permanente, a "jackass", a los reality...
Por eso, desde el silencio y la discreción, creo que la opción realmente innovadora y original es diluirse, desaparecer en la masa, existir solo en la medida que no existes para los demás.
Por eso, desde el silencio y la discreción, creo que la opción realmente innovadora y original es diluirse, desaparecer en la masa, existir solo en la medida que no existes para los demás.
12 noviembre 2006
Os regalo poesía: bérgidum
Una vez más os traigo un enlace para regalaros así una poesía de Juan Carlos Mestre y facilitaros un mejor comienzo de semana.
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Bérgidum
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11 noviembre 2006
Rumsfeld: ¿lengua viperina o embaucador de la nada?
"Sabemos que hay hechos conocidos. Hay cosas que sabemos que sabemos. También sabemos que hay hechos conocidos que desconocemos. Es decir, que sabemos que hay ciertas cosas que no sabemos. Pero hay hechos desconocidos que no sabemos, que son los que no sabemos que no sabemos"
Donald Rumsfeld-. Feberero 2002
Donald Rumsfeld-. Feberero 2002
10 noviembre 2006
Recetas para la felicidad (una tarde de viernes)
Sírvete una copa de tu licor favorito (un rioja, un cubata, un oporto... qué más da).
Tómatela tranquilamente, sentado ante un ventanal que te permita disfrutar de la puesta de sol en estos soleados días de otoño recalentado.

Escucha algo animado de Talking Heads (Burning down the house o incluso Heaven pueden ser perfectos) hasta que la música sea lo único en lo que piensas.
Y disfruta el momento. Déjate llevar convencido de que todo es perfecto.
Y, cuando casi lo has conseguido, no dejes que te venza el recuerdo del maldito Tsahal.
Tómatela tranquilamente, sentado ante un ventanal que te permita disfrutar de la puesta de sol en estos soleados días de otoño recalentado.

Escucha algo animado de Talking Heads (Burning down the house o incluso Heaven pueden ser perfectos) hasta que la música sea lo único en lo que piensas.
Y disfruta el momento. Déjate llevar convencido de que todo es perfecto.
Y, cuando casi lo has conseguido, no dejes que te venza el recuerdo del maldito Tsahal.
09 noviembre 2006
"Judiadas": Israel bombardea civiles.
Si, en la paz, Israel es preferible a cualquier otro país de la zona (al menos hay una democracia y cierta libertad) en esa guerra larvada y permanente que se mantiene en tierras palestinas, Israel se convierte en le más cruel de los terroristas.

A cada ataque irracional de los islamistas, su respuesta multiplica por cien el horror y, precisamente porque era una esperanza de estado libre y laico, decepciona y deprime más que cualquier otra acción el ver como su ejército (más terrorista que el peor terrorista) asesina, tortura y se salta la ley poniéndose al nivel de un terrorista más, pero más armado y peligroso.
Pareciera que buscasen dar de nuevo significado a la palabra "judiada".
Claro que siempre les queda pedir simplemente, "perdón" y pensar que eso les libera de la culpa. Con la ONU les funciona.

A cada ataque irracional de los islamistas, su respuesta multiplica por cien el horror y, precisamente porque era una esperanza de estado libre y laico, decepciona y deprime más que cualquier otra acción el ver como su ejército (más terrorista que el peor terrorista) asesina, tortura y se salta la ley poniéndose al nivel de un terrorista más, pero más armado y peligroso.
Pareciera que buscasen dar de nuevo significado a la palabra "judiada".
Claro que siempre les queda pedir simplemente, "perdón" y pensar que eso les libera de la culpa. Con la ONU les funciona.
05 noviembre 2006
La triste sonrisa de Steve McQueen
He vuelto a ver La huída, de Peckinpah, con Steve Mcqueen, y la siempre cuasiadolescente Ali McGraw (¿Por cierto, qué ha sido de ella? Casi no se laha visto en películas después de las de esta época?)

Me gusta la película pero me gusta especialmente por recordar al actor. No sé muy bien cual puede ser la razón, pero es un actor que siempre me ha resultado especialmente magnético.
Creo que solo recuerdo en mi infancia un par de muertes (mediáticas) que me impactaran: la de Félix Rodríguez de la Fuente y la de Steve McQueen. Aún me parece estar viendo su foto en algunas portadas de periódicos colgadas con pinzas a la entrada del portal en el que estaba situado, casi bajo el hueco de la escalera, el pequeño rincón del quiosco de Marina, donde comprábamos los cuadernos, cambiábamos cómics y, las mujeres, llevaban a zurcir las medias (otro oficio perdido en este rápido cambio que ha llevado a nuestro país a la modernidad en apenas dos décadas)
La sonrisa de McQueen es probablemente la más triste del cine. Se parece en esto a Glenn Ford, otro asceta del gesto. Sus sonrisas siempre parecían conscientes de un dolor insalvable.
Su alegría parece sólo enmascarar una tristeza de fondo, como esas canciones alegres de Mª Dolores Pradera, que mientras canta con ritmo de rumba algún tema de Carlos Cano no consigue remontar una sensación de melancolía más fuerte que la propia liviandad del ritmo

Me gusta la película pero me gusta especialmente por recordar al actor. No sé muy bien cual puede ser la razón, pero es un actor que siempre me ha resultado especialmente magnético.
Creo que solo recuerdo en mi infancia un par de muertes (mediáticas) que me impactaran: la de Félix Rodríguez de la Fuente y la de Steve McQueen. Aún me parece estar viendo su foto en algunas portadas de periódicos colgadas con pinzas a la entrada del portal en el que estaba situado, casi bajo el hueco de la escalera, el pequeño rincón del quiosco de Marina, donde comprábamos los cuadernos, cambiábamos cómics y, las mujeres, llevaban a zurcir las medias (otro oficio perdido en este rápido cambio que ha llevado a nuestro país a la modernidad en apenas dos décadas)
La sonrisa de McQueen es probablemente la más triste del cine. Se parece en esto a Glenn Ford, otro asceta del gesto. Sus sonrisas siempre parecían conscientes de un dolor insalvable.
Su alegría parece sólo enmascarar una tristeza de fondo, como esas canciones alegres de Mª Dolores Pradera, que mientras canta con ritmo de rumba algún tema de Carlos Cano no consigue remontar una sensación de melancolía más fuerte que la propia liviandad del ritmo
Savater: panorámica del pensamiento actual
Un nuevo artículo de Savater nos ayuda, con la facilidad y didactismo que caracteriza al autor, a conocer un poco mejor el pensamiento imperante en los comienzos de este siglo.
Es fácil engancharse a este autor, criticado desde la derecha por su postura “libertaria” y laica (antidogmática) y desde cierta izquierda por sus posiciones en contra del seguidismo del radicalismo nacionalista y por el abandono de las más clásicas teorías “socialistas”
No sé si se mantendrá activo mucho tiempo, pero os adjunto el enlace
http://www.elpais.es/articulo/semana/tormenta/ideas/elpbabsem/20061104elpbabese_1/Tes/
Es fácil engancharse a este autor, criticado desde la derecha por su postura “libertaria” y laica (antidogmática) y desde cierta izquierda por sus posiciones en contra del seguidismo del radicalismo nacionalista y por el abandono de las más clásicas teorías “socialistas”
No sé si se mantendrá activo mucho tiempo, pero os adjunto el enlace
http://www.elpais.es/articulo/semana/tormenta/ideas/elpbabsem/20061104elpbabese_1/Tes/
Estúpidos gurús del marketing
Odio a los gurús de la frase, capaces de construir cualquier discurso en torno a una ocurrencia genial, preocupados más de epatar a una audiencia fácilmente subyugable que de construir una teoría estructurada que soporte sus ocurrencias (la educación es cada vez menos reflexiva).
Esta forma de pensar es típica de individuos que en función del momento y del contexto pueden defender una cosa y la contraria siempre que encuentren una bonita frase que la soporte.
Son capaces de leer cualquier libro con un lápiz en la mano para apuntar cualquier frase “bonita “ o útil a sus propósitos sin, al final, tener una idea clara de cual era la tesis general del autor: lo importante será citarlos en su próxima obra, traerlos a colación en cualquier conferencia.
Ejemplos típicos: cualquier gurú del marketing, la economía o las tendencias sociales pude estar fácilmente en esta categoría. Quizás las tonterías de Matathia y Saltzman puedan ser de los mejores ejemplos.
Esta forma de pensar es típica de individuos que en función del momento y del contexto pueden defender una cosa y la contraria siempre que encuentren una bonita frase que la soporte.
Son capaces de leer cualquier libro con un lápiz en la mano para apuntar cualquier frase “bonita “ o útil a sus propósitos sin, al final, tener una idea clara de cual era la tesis general del autor: lo importante será citarlos en su próxima obra, traerlos a colación en cualquier conferencia.
Ejemplos típicos: cualquier gurú del marketing, la economía o las tendencias sociales pude estar fácilmente en esta categoría. Quizás las tonterías de Matathia y Saltzman puedan ser de los mejores ejemplos.
15 octubre 2006
Pirineos: Dos excursiones recomendables
De las excursiones asumibles por perezosos (aunque a veces ponga como excusa de mi pereza a mi hija pequeña para evitar dar largas caminatas), os recomiendo estas dos en el entorno de Vielha: la visita al Pla des Artiguettes y el Sauth desh Pish, por un lado y a la Artiga de Lin, pasando por la fuente de Uellhs deth Joeu, en segundo lugar.

La primera sube, desde el puente de Arros por una pista forestal (en la que suplicas no encontrarte con otro coche en dirección contraria) que termina en un valle espectacular, con la pequeña cascada llamada el Salto de Pish. Un paseo por esta zona puede demorarse todo el tiemppo que quieras porque las vistas y la calma son impresionantes.
Por otro lado, un poco más adelante, desde el pueblo de Es Bordes, sale una pista que conduce a otro lugar semejante, pero en el que las moles rocosas de lso Pirineos tienen aún más protagonismo. El paseo desde la pequeña cascada de Uellhs deth Joeu a la Artiga de Lin es no muy largo y desde luego merece mucho l apena

La primera sube, desde el puente de Arros por una pista forestal (en la que suplicas no encontrarte con otro coche en dirección contraria) que termina en un valle espectacular, con la pequeña cascada llamada el Salto de Pish. Un paseo por esta zona puede demorarse todo el tiemppo que quieras porque las vistas y la calma son impresionantes.
Por otro lado, un poco más adelante, desde el pueblo de Es Bordes, sale una pista que conduce a otro lugar semejante, pero en el que las moles rocosas de lso Pirineos tienen aún más protagonismo. El paseo desde la pequeña cascada de Uellhs deth Joeu a la Artiga de Lin es no muy largo y desde luego merece mucho l apena
Restaurante Els Puys de Esterri d’Aneu
Sin duda ha sido de lo mejor de este viaje de los Pirineos. Un restaurante realmente encantador. Después de haber probado los paradores de Vielha, Arties, La Seu o incluso la Torre del Remei, en este viaje, ésta ha sido la mejor experiencia gastronómica y el local más agradable. Lejos del exceso y los estirados efectismos de la Torre del Remei y del ambiente agradable, pero un tanto funcionarial, de los restaurantes de Paradores.
Sólo ocho mesas, de las que sólo tres estaban ocupadas. Probablemente no será igual en temporada alta. Pero el caso es que el lugar era muy acogedor, agradable y silencioso (a pesar de, otra vez, un suave jazz de fondo – parece mentira que la música más apasionada, personal y creativa sea tan utilizada como fondo para ser oído sin ser escuchado: en el bar de Taull, aquí, en la Torre del Remei...).

Además, la comida, en ese estilo mezcla de creatividad y fondo de gastronomía local, era exquisita.
Lo primero que sorprendía del local era la agradable y suave decoración, en contraste con el edificio que lo albergaba; un impersonal hotel situado en la primera torre del pueblo, según se baja del puerto de la Bonaigua.
Después, la muy surtida (y muy expuesta, que no sé si será muy bueno para la calidad) variedad de licores, especialmente Armagnac, Cognac y Brandies. También disponía de carta de puros (lo más desagradable puede ser que, siendo un local de fumadores, te toque un fumador de puros cerca)
También la amabilidad y explicaciones del hombre que resultaba ser el único camarero.
Por último, los precios. Más que ajustados, reducidos. Después de la comida (siento no recordar los platos: algunos típicos de la zona y con nombres en catalán, soy incapaz de citarlos. Los postres, exquisitos) lo que más sentí es mi incapacidad para apreciar los licores porque aquella extensa carta invitaba a prolongar la sobremesa.
En fin, altamente recomendable.
Sólo ocho mesas, de las que sólo tres estaban ocupadas. Probablemente no será igual en temporada alta. Pero el caso es que el lugar era muy acogedor, agradable y silencioso (a pesar de, otra vez, un suave jazz de fondo – parece mentira que la música más apasionada, personal y creativa sea tan utilizada como fondo para ser oído sin ser escuchado: en el bar de Taull, aquí, en la Torre del Remei...).

Además, la comida, en ese estilo mezcla de creatividad y fondo de gastronomía local, era exquisita.
Lo primero que sorprendía del local era la agradable y suave decoración, en contraste con el edificio que lo albergaba; un impersonal hotel situado en la primera torre del pueblo, según se baja del puerto de la Bonaigua.
Después, la muy surtida (y muy expuesta, que no sé si será muy bueno para la calidad) variedad de licores, especialmente Armagnac, Cognac y Brandies. También disponía de carta de puros (lo más desagradable puede ser que, siendo un local de fumadores, te toque un fumador de puros cerca)
También la amabilidad y explicaciones del hombre que resultaba ser el único camarero.
Por último, los precios. Más que ajustados, reducidos. Después de la comida (siento no recordar los platos: algunos típicos de la zona y con nombres en catalán, soy incapaz de citarlos. Los postres, exquisitos) lo que más sentí es mi incapacidad para apreciar los licores porque aquella extensa carta invitaba a prolongar la sobremesa.
En fin, altamente recomendable.
Románico de Boí-Taull: Lo mejor
De entre todo el románico del valle de Boí-Taull, al final os recomendaría esta iglesia. Quizás sea el momento en que la visitamos: ya de noche, cuando nos retirábamos después de un paseo por Caldes de Boí.

La iglesia aún no estaba iluminada (la encendieron, lamentablemente, un poco después). El pequeño pueblo estaba vacío y oscuro. Sin duda, ésta es la sensación que busco cuando visito cualquier iglesia o resto románico: transmitía aún la soledad, introspección y ambiente de una vieja iglesia. Como lo hacía el aroma a cera que aún existe en la iglsia de Vielha, ante el fantástico retablo. Además, la iglesia es de las pocas que conservan la estructura porticada que servía de refugio ante el duro clima de la zona a quienes a ella acudían. El cementerio colindante hacía de complemento ideal para una iglesia que por fin me dejo un buen sabor de boca en la zona. Lamentablemente no pudimos visitar el interior. O quizás haya sido mejor.

La iglesia aún no estaba iluminada (la encendieron, lamentablemente, un poco después). El pequeño pueblo estaba vacío y oscuro. Sin duda, ésta es la sensación que busco cuando visito cualquier iglesia o resto románico: transmitía aún la soledad, introspección y ambiente de una vieja iglesia. Como lo hacía el aroma a cera que aún existe en la iglsia de Vielha, ante el fantástico retablo. Además, la iglesia es de las pocas que conservan la estructura porticada que servía de refugio ante el duro clima de la zona a quienes a ella acudían. El cementerio colindante hacía de complemento ideal para una iglesia que por fin me dejo un buen sabor de boca en la zona. Lamentablemente no pudimos visitar el interior. O quizás haya sido mejor.
Románico de Boí Taull. Decepciones y sorpresas
La impresión que uno tiene en todo el Pirineo es la de ver un lugar que alguna vez fue hermoso, tranquilo y solitario. En gran parte sigue siendo así. Pero el turismo de masas ya ha llegado y es para quedarse. Hoy, en Boí y Taull, el paisaje mas destacado son las grúas.
Mientras, el tan cacareado románico de la zona me ha resultado frustrante. Es obvio que estos monumentos son hermosos y merecen la visita. Sin embargo, han caído también bajo esa necesidad/necedad de la cultura de masas, con un exceso de didactismo y multimedia que altera totalmente el sentido de estos lugares y que, a quienes realmente interesa el tema creo que aporta bien poco y no añade nada nuevo a ningún libro básico sobre la materia. Para explicar a los turistas qué son, como se construyeron, qué significaban… convierten los monumentos en una especie de aula multimedia, totalmente alejada del recogimiento, sobrecogimiento, silencio y austeridad que uno espera encontrarse. Nos encontramos con videos, música, exceso de luz, piezas expuestas desubicadas… Quieren enseñar lo que era alejándolo al máximo precisamente de lo que fue.
Por supuesto, las pinturas son falsas, una réplica de las originales que se exhiben en el Museo de Cataluña.

A la primera de estas iglesias, la de Boí se accede tras pagar poco mas de un euro a una señora a la que le es indiferente el lugar, mientras hace sudokus. Ni siquiera informe de que en Taull, Sta. Maria está en obras (como todo el pueblo) aunque sí intenta colocarte un bono para visitar todo el pack de iglesias (aunque no sea posible por las obras, como he dicho). Desistimos del pack ante la frustrante primera experiencia e hicimos bien.
En Taull se hace difícil comer pues todo esta cerrado a la espera del puente. Acabamos comiendo en el único garito abierto, con escasa oferta y donde además, la mitad de las cosas ofrecidas se han agotado. terminamos tomando un Oporto al lado de Sant Climent, en un lugar agradable cuyo dueño, en cuanto aparecemos los dos primeros (y únicos) clientes se apresura a poner música en el jardín, que maldita la necesidad que había, aunque sea Nina Simone .
La iglesia es interesante, pero de nuevo se acerca mas a una especie de entretenimiento de parque temático.
Lo mejor, gracias a la lluvia que acaba por caer y hace huir a los pocos turistas, un pequeño paseo por Caldes de Boi y los bosques mas cercanos, así como el extraño santuario de la Mare de Deu, con antiguas tiendas en lo que debió de ser un patio (casi claustro) y que parece ofrecer una perfecta conjunción de cristianos y mercaderes: antes de llegar a la iglesia, consume. Ésa es hoy su penitencia.

Mientras, el tan cacareado románico de la zona me ha resultado frustrante. Es obvio que estos monumentos son hermosos y merecen la visita. Sin embargo, han caído también bajo esa necesidad/necedad de la cultura de masas, con un exceso de didactismo y multimedia que altera totalmente el sentido de estos lugares y que, a quienes realmente interesa el tema creo que aporta bien poco y no añade nada nuevo a ningún libro básico sobre la materia. Para explicar a los turistas qué son, como se construyeron, qué significaban… convierten los monumentos en una especie de aula multimedia, totalmente alejada del recogimiento, sobrecogimiento, silencio y austeridad que uno espera encontrarse. Nos encontramos con videos, música, exceso de luz, piezas expuestas desubicadas… Quieren enseñar lo que era alejándolo al máximo precisamente de lo que fue.
Por supuesto, las pinturas son falsas, una réplica de las originales que se exhiben en el Museo de Cataluña.

A la primera de estas iglesias, la de Boí se accede tras pagar poco mas de un euro a una señora a la que le es indiferente el lugar, mientras hace sudokus. Ni siquiera informe de que en Taull, Sta. Maria está en obras (como todo el pueblo) aunque sí intenta colocarte un bono para visitar todo el pack de iglesias (aunque no sea posible por las obras, como he dicho). Desistimos del pack ante la frustrante primera experiencia e hicimos bien.
En Taull se hace difícil comer pues todo esta cerrado a la espera del puente. Acabamos comiendo en el único garito abierto, con escasa oferta y donde además, la mitad de las cosas ofrecidas se han agotado. terminamos tomando un Oporto al lado de Sant Climent, en un lugar agradable cuyo dueño, en cuanto aparecemos los dos primeros (y únicos) clientes se apresura a poner música en el jardín, que maldita la necesidad que había, aunque sea Nina Simone .
La iglesia es interesante, pero de nuevo se acerca mas a una especie de entretenimiento de parque temático.
Lo mejor, gracias a la lluvia que acaba por caer y hace huir a los pocos turistas, un pequeño paseo por Caldes de Boi y los bosques mas cercanos, así como el extraño santuario de la Mare de Deu, con antiguas tiendas en lo que debió de ser un patio (casi claustro) y que parece ofrecer una perfecta conjunción de cristianos y mercaderes: antes de llegar a la iglesia, consume. Ésa es hoy su penitencia.

Pirineos: Vielha
Parador de Vielha. 8 oct 2006.
Ni una nube, ni una gota de nieve. Supongo que esto es el calentamiento global. El espectáculo del verde y la montaña siempre sorprende por su capacidad para parecerse a lo que de el esperamos.
Sin embargo, en el Parador el sonido es falso hasta un extremo de delirio. En medio de los Pirineos suena Women of Ireland con un trino de pajarillos pregrabados. Solo con apagarlo se oirían pájaros de verdad en el exterior.
Aún así, es mas soportable que el fondo sonoro de restaurantes como el que ayer sufrimos en Alhama de Aragon (o era la Almunia de Dona Godina? Da igual: no volveremos a ninguna de ellos); Canciones populares en engolada versión ópera. La ópera me gusta poco, pero cuando Carreras, Pavarotti o Caballé se ponen a hacer gorgoritos con canciones pop que de ninguna forma admiten tales versiones siempre tengo la duda de si la capacidad de estos autores para distinguir la buena música es falsa o si su amor por el dinero no conoce límites. Lo cierto es que tales versiones son lo más insufrible y asqueroso que existe. Así les procure una afonía eterna.

Aquí, en Vielha, el parador ofrece la tranquilidad que de él se espera. Sin embargo, el pueblo carece de cualquier atractivo, a excepción de su iglesia y del hecho de estar rodeado de estas impresionantes montañas que pronto irán comiéndose unos adosados que ya empiezan a hacerse notar. Algún día nos daremos cuenta de que la verdadera unidad de España, su autentica vertebración, se la habrán dado los constructores, haciendo de ella un único paisaje de ladrillo y centros comerciales.
Aquí, la construcción típica es el adosado pirenaico: adosados como en todas partes, pero con pizarra, piedra y madera, cubriendo las laderas de las montañas en esas hileras que sólo alteran las grúas.
Ni una nube, ni una gota de nieve. Supongo que esto es el calentamiento global. El espectáculo del verde y la montaña siempre sorprende por su capacidad para parecerse a lo que de el esperamos.
Sin embargo, en el Parador el sonido es falso hasta un extremo de delirio. En medio de los Pirineos suena Women of Ireland con un trino de pajarillos pregrabados. Solo con apagarlo se oirían pájaros de verdad en el exterior.
Aún así, es mas soportable que el fondo sonoro de restaurantes como el que ayer sufrimos en Alhama de Aragon (o era la Almunia de Dona Godina? Da igual: no volveremos a ninguna de ellos); Canciones populares en engolada versión ópera. La ópera me gusta poco, pero cuando Carreras, Pavarotti o Caballé se ponen a hacer gorgoritos con canciones pop que de ninguna forma admiten tales versiones siempre tengo la duda de si la capacidad de estos autores para distinguir la buena música es falsa o si su amor por el dinero no conoce límites. Lo cierto es que tales versiones son lo más insufrible y asqueroso que existe. Así les procure una afonía eterna.

Aquí, en Vielha, el parador ofrece la tranquilidad que de él se espera. Sin embargo, el pueblo carece de cualquier atractivo, a excepción de su iglesia y del hecho de estar rodeado de estas impresionantes montañas que pronto irán comiéndose unos adosados que ya empiezan a hacerse notar. Algún día nos daremos cuenta de que la verdadera unidad de España, su autentica vertebración, se la habrán dado los constructores, haciendo de ella un único paisaje de ladrillo y centros comerciales.
Aquí, la construcción típica es el adosado pirenaico: adosados como en todas partes, pero con pizarra, piedra y madera, cubriendo las laderas de las montañas en esas hileras que sólo alteran las grúas.
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